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1° PREMIO BIENAL SCA-CPAU, Obras de Reciclaje o Preservación del Patrimonio Remedios de Escalada
Encargo y preexistencias
El encargo suponía la ampliación de un edificio existente para uso comercial gastronómico, con características de local “autohelado”. Es decir que tanto las personas como los vehículos debían poder ingresar, circular y permanecer dentro del predio.
La condición con la que nos encontramos fue un gran terreno que atravesaba la manzana con un galpón central preexistente, exento de las medianeras, cuyas características estructurales eran muy precarias. Una gran palmera, en malas condiciones, también formaba parte de dichas preexistencias. Decidimos trabajar en la recuperación y conservación de ambos (galpón y palmera), con la finalidad de poder anclarnos mejor al barrio a través de la memoria, y transformar en oportunidad algo que parecía no tener valor.
A partir de un gesto estructural pudimos poner en valor tanto la preexistencia como la nueva gran cubierta, que resolvió la ampliación del local.
Recuperación
Estructuralmente, el proyecto plantea dos vigas laterales de hormigón elevadas, que reconocen y copian la modulación preexistente del galpón. Las vigas de aproximadamente 40 metros de largo, refuerzan la construcción existente rodeándola a modo de “suncho” ya que el edificio presentaba algunos vicios estructurales.
La gran cubierta
La estrategia para unificar la nueva y la vieja intervención fue una gran cubierta inclinada, de simple ejecución y bajo mantenimiento. La misma reposa sobre las vigas de hormigón mediante pórticos a modo de palafito y es la generadora de todo el espacio: los salones en doble altura, los entrepisos colgados y la galería. El lenguaje y expresión del edificio son la resultante directa de las operaciones que genera dicha cubierta. El espacio apareció repentinamente apenas se montó la estructura del edificio, generando los ritmos, las sombras, los planos de aberturas, los vacíos y los llenos.
La galería.
Grandes aleros perimetrales protegen el perímetro del edificio de los diferentes agentes climáticos. En la cara Norte, el mayor de ellos genera una galería a modo dispositivo de control solar pasivo: transición interior- exterior que resuelve accesos, expansiones y circulaciones verticales al mismo tiempo.
Una gran perforación deja pasar la palmera, y la canaleta suspendida recoge toda el agua de la cubierta.
La condición material
El ritmo de la obra esta dado por la repetición de pórticos de madera cada 2 metros aproximadamente. Esta modulación corresponde a la mitad del módulo estructural del galpón preexistente, lo que permitió compatibilizar ambas estructuras, que al mismo tiempo resolvió el subsistema de aberturas.
Optamos por un sistema de pórticos confeccionados en madera de pino, columnas y vigas compuestas, de secciones y largos comerciales. Esto permitió estar dentro del presupuesto y los tiempos que la obra demandaba.
Un catálogo de piezas de herrería completa y complementa el sistema, articulando las piezas de madera que conseguíamos en el mercado fácilmente entre sí y con la viga de hormigón.
Los pórticos nos dieron mucha versatilidad. Sus variaciones nos permitieron resolver diferentes situaciones del proyecto:
-“apoyar” la cubierta en los sectores que generamos dobles alturas.
-“apoyar” la sala de máquinas sobre los pórticos
-“colgar” los entrepisos internos para liberar la planta baja de apoyos
-“colgar” los dispositivos de control solar como parasoles en la fachada de frente y contrafrente.
-“anclar” mobiliario fijo en el sector de la galería.