El proyecto de Eleo Zanoni Pastelería se desarrolla en un local de 200 m' ubicado en la planta baja de un edificio existente. A partir de la unificación de dos espacios originalmente independientes de 100 m' cada uno, se plantea una intervención que aprovecha la totalidad del frente para construir una relación directa entre el interior del local y el espacio urbano.
El programa se organiza en torno a tres áreas principales: el frente de atención al público, el sector de depósito y el área de producción, donde funciona la cocina de pastelería. La estrategia proyectual se apoya en la incorporación de un único elemento articulador: un tabique quebrado, de espesor variable, que estructura el espacio y da respuesta a las distintas necesidades programáticas.
Este tabique no sólo separa y vincula los diferentes usos, sino que en su espesor alberga funciones específicas como barra, mesadas, áreas de apoyo, asientos y servicios sanitarios. A su vez, se perfora estratégicamente para generar visuales cruzadas, relaciones de circulación e integraciones puntuales entre los distintos sectores.
Dentro de este sistema aparece un óculo circular que establece una conexión visual directa entre el área de atención al público y el espacio de producción, haciendo visible el proceso de elaboración como parte de la experiencia del usuario у reforzando el carácter artesanal y transparente de la pastelería.
La terminación de dicho tabique se pensó como un sistema de patrones y módulos que reinterpreta la boiserie francesa, tradicionalmente asociada a los espacios de pastelería. Esta reinterpretación contemporánea traslada aquella lógica ornamental a un lenguaje más abstracto y sistemático, donde el módulo у la repetición construyen identidad, orden y carácter espacial, integrándose al conjunto sin recurrir a gestos decorativos explícitos.
En términos de identidad de marca, el uso del color verde asociado a la marca del local, aparece como un recurso clave en la identificación de determinados elementos del local.